Bombillas de bajo consumo-Mejorando el sistema

Las grandes superficies dedicadas a accesorios para el hogar han potenciado la producción y por lo tanto, la venta y el consumo de las bombillas de bajo consumo. Este tipo de bombillas está en constante evolución puesto que se está estudiando y buscando la bombilla de estas características con el menor consumo posible para así conseguir un perfecto equilibrio entre el consumo energético y el medio ambiente.

Desde que estas bombillas empezaron a aparecer en el mercado su evolución ha sido constante y su perfeccionamiento, notable. Se ha conseguido en muy pocos años reducir el consumo de las bombillas hasta un punto que nos puede parecer incluso increíble y esto ha ayudado notablemente a consolidarlas dentro del mercado de la iluminación, y su uso ha llegado a instalarse casi al 100% en las viviendas particulares. En este porcentaje se está usando en la totalidad de los establecimientos comerciales puesto que supone un ahorro en la factura del consumo eléctrico mensual para cualquier empresa que precise del uso de la iluminación artificial durante prácticamente todo o en la totalidad de su horario comercial altamente considerable y que afecta y ayuda en mayor o menor medida a aumentar o reducir los beneficios de la empresa según sea su uso.

Cualquier establecimiento comercial que se encuentre en grandes superficies, centros comerciales e incluso los establecimientos más pequeños como tiendas más tradicionales, han establecido la iluminación con bombillas de bajo consumo ya que el extenso horario de atención al público, su posterior recogida y la puesta en marcha diarias, hacen que el consumo de energía se disparara haciendo que la factura mensual de consumo energético adquiriera importes que hacían desesperar a propietarios y a gerentes. Al modificar el uso de las bombillas incandescentes tradicionales o de los tubos fluorescentes de toda la vida por las nuevas y modernas bombillas de bajo consumo se consiguió reducir en una gran parte el importe de las facturas y eso demostró sin ninguna traza de duda, la fiabilidad de la información que se estaba dando sobre el ahorro que representaba el uso de este tipo de bombillas.

Por otro lado, también se generalizó el uso de las mismas en todos los alumbrados públicos existentes, regularizándolo por ley y aportando así un ahorro en la economía social que tal vez resulte difícil de imaginar ya que los números que se manejan a nivel nacional son realmente escalofriantes.

Las bombillas de bajo consumo y la generalización de su uso han conseguido modificar en muchos sentidos el tipo de vida que se venía llevando en nuestro país hacia una forma de ver la vida mucho más respetuosa con la naturaleza y todo lo que nos envuelve y, en definitiva, mucho más considerada con nuestros semejantes. Todo ello hace que nos encontremos evolucionando, sin darnos cuenta, hacia un nuevo sistema de entender y vivir la vida que será, en definitiva, el resultado de una época de cambios continuados en la economía mundial y en la estructura social donde la implantación de las bombillas de bajo consumo habrá sido parte importante de dicha evolución y habrán sido parte integrante de la nueva forma de vida que se genere partiendo del cuidado y respeto de nuestro entorno como base y principio fundamental de las nuevas formas que adquirirá la sociedad del futuro más inminente.

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