Qué debes hacer para tener una piel saludable

El aspecto es algo que, por mucho que algunos lo nieguen, nos importa a todos. Queremos mantener un aspecto atractivo y, en la medida de lo posible, juvenil. Por ello, cada vez hay más personas que se deciden a hacerse con inyecciones de ácido hialurónico o que buscan tratamientos de todo tipo para el cuidado de la piel. Hoy, nosotros queremos haceros llegar algunos consejos.

 

Para empezar, debes beber agua. El agua es el compuesto número uno en el cuerpo humano, tiene una serie de funciones muy importantes para llevar a cabo en el cuerpo y el cerebro, y puede transformar la apariencia de tu piel. El agua limpia los desechos y las toxinas de tus células, y las desecha a través de los riñones, los intestinos y la piel. Además, tiene la capacidad de transportar nutrientes, como glucosa y aminoácidos, a cada célula de tu cuerpo y a tu cerebro.

 

Teniendo esto en cuenta, esa fácil entender que la deshidratación o la falta de consumo de agua hace que la piel se vea seca, insalubre, apagada. Incluso aunque bebamos jugo de frutas natural, no estaremos proporcionando al cuerpo el agua suficiente, porque éste necesita descomponer el zumo a causa de su contenido en azúcar y sal para poder obtener el agua que contiene. Y los restos de agua que contienen no son suficiente para hidratar el cuerpo.

Alimentos a evitar

A veces, un alimento específico puede ser el enemigo de la piel: las alergias o intolerancias a los alimentos suelen observarse en la piel, simplemente porque es el segundo órgano más grande del cuerpo humano.

 

Los alimentos más comunes que provocan una respuesta alérgica son los siguientes, con aditivos alimentarios que provocan reacciones en la piel al final de la lista:

 

  • Trigo (y otros granos de gluten, como la avena, el centeno y la cebada)
  • leche o productos lácteos
  • chocolate
  • maíz
  • huevos
  • pescado (incluidos los mariscos)
  • bayas
  • leguminosas (soja, guisantes, habas, cacahuetes)
  • nueces
  • Cerdo
  • melocotones
  • MSG (E621 / 621)
  • Sulfitos / metasulfitos / metabisulfitos (E221 / 221 y E223 / 223)
  • Tartrazina (E102 / 102) y BHA (E320 / 320).

La piel necesita alimentos frescos y coloridos

Los alimentos frescos, como los vegetales verdes y de color, proporcionan nutrientes potentes, así como también enzimas que ayudan a que los alimentos se digieran correctamente. Los productos frescos, especialmente los pimientos, la calabaza, los tomates y las zanahorias también contienen vitamina A, que además de ser un potente antioxidante, es responsable del recambio celular y el brillo de la piel.

Las verduras crucíferas, como el brócoli, el repollo y la coliflor son especialmente útiles, al igual que las verduras ricas en azufre, como puerros, cebollas de ajo y chalotes. Las verduras de hoja verde también proporcionan una forma natural de hierro, que es muy útil para llevar oxígeno a las células. Las bayas y las frutas cítricas son especialmente buenas para la piel porque están repletas de vitamina C, que ayuda a restaurar el brillo de la piel y retrasa el envejecimiento. Los compuestos especiales llamados antocianinas protegen el colágeno, la proteína en la piel, impidiendo que los radicales libres causen estragos en esta delicada proteína.

 

Si tienes en cuenta los consejos que te damos, podrás mantener una piel saludable durante mucho tiempo.

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