Miedo dental: ¿qué factores influyen al paciente?

 

El miedo a ir al dentista es algo común. No quiere decir que la mayoría de la población sienta este nerviosismo o aversión pero sí es verdad que nuestro entorno social está salpicado de casos como éstos a cada poco.

 

También se le conoce como “miedo dental” o “ansiedad dental” y es un fenómeno sobre el que se han hecho y se siguen haciendo varios estudios. Uno bastante completo es “¿Por qué se le tiene miedo al dentista?”, de J. A. Márquez-Rodríguez y publicado en la revista especializada RCOE.

 

Es muy interesante esta publicación, si bien hay algunas más recientes, porque hace un repaso bastante completo a todos los factores que concluyen en este miedo dental. ¿Cuáles son los factores? Bueno, lo esperable es dar con casos de mala praxis en el historial del paciente y que hayan provocado ese miedo a volver a la consulta por no querer repetir la (mala) experiencia. Y eso se confirma en el estudio de Márquez-Rodríguez.

 

Más allá del tratamiento

Pero lo más interesante es otro factor. Y tiene que ver con lo personal, con el trato que se da a los pacientes. Un dentista es un profesional en constante contacto con el público, con el paciente, y determinadas acciones no estrictamente médicas pueden ser la clave para que la ansiedad del paciente se reduzca.

 

Clínicas dentales como Abaden Dentistas tienen este aspecto muy en cuenta. No sólo ofrecen métodos como la sedación dental para las personas que sienten miedo, para que nada más lleguen a la consulta se les sede y al despertar ya se les haya hecho el tratamiento. Se ahorran así todo el nerviosismo de enfrentarse a la extracción o a la higiene en estado de plena conciencia.

 

Otra cosa que hacen en Abaden Dentistas y que no se hace en otros centros es la sesión clínica aplicada a salud dental. Es decir, se toma una dinámica propia de la sanidad general y se aplica al ámbito bucal para conseguir aún un mejor tratamiento. Con la sesión clínica lo que se hace es exponer los detalles y problemas de un paciente nuevo, que cada especialista aporte su opinión médica y que de esa reunión salga el tratamiento más adecuado para el problema específico de ese paciente.

 

Soluciones como éstas, junto con un excelente trato al paciente y una detallada explicación del procedimiento que se va a seguir con el paciente son elementos muy deseables. Porque con ellos la ansiedad del paciente se reduce y le resulta más fácil enfrentarse a su ansiedad dental. Como se comenta en el artículo “¿Por qué se le tiene miedo al dentista?”, no son factores estrictamente médicos los únicos que cuentan.

 

Y tú, ¿tienes miedo al dentista? ¿Qué es lo que te aporta más tranquilidad? Si te ha parecido interesante el post, compártelo en redes sociales.

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